lunes, 9 de febrero de 2009

Sandra Carolina Contreras Berroa

El ayer

Soplo de viento tenue
Vida amarga y vacía
Recuerdos ya olvidados
Muertos, sepultados y extintos







Cuando Llovía

Estuve sentada en la palma de tu mano
Y pensaba en ti
En tu voz al gritar
Porque el cielo hacia un estruendo
Porque los relámpagos daban la sensación de que había guerra
En la morada de las nubes
Y el color en que se torno la tarde
Me recordó tu triste y húmedo corazón
Cuando llovía…





El agua: disolvente universal.

Disipada en un abatido recuerdo
Viendo arrasarse todo a mí alrededor
Esperando que me venga a buscar
La muerte, descanso perpetuo
Junto a las cosas que una vez me entusiasmaron
Hoy las miro y me dan ganas de sollozar
Lluvia cae de mis ojos
Pues es lo que hay dentro de mí
Ya no siento tener alma
Ya no siento mi sentir
He olvidado mi sonrisa
Y es que ¿alguna vez sonreí?
No lo sé,
No recuerdo
Solo espero que el mar pueda sosegar mi pesadumbre
Que las aguas limpien mi alma
Y mi ser
Y que mis remembranzas queden para siempre asidos a los arrecifes de qué dirán
Y ver si algún día alcanzo la paz eterna


Despertar con el pie izquierdo.

Desperté,
te miré
Y vi en ti un desprecio que nunca creí existir
Disperso en tu rostro
Un pavor se escondía en tu mirar
Como queriendo romper con tu silencio el tímpano de la razón,
Cortarle las venas al tiempo
Y guillotinar el aire a tu alrededor
Realmente no concebí
Realmente no pude entender tu actitud
Era algo errónea, inestable y perpleja
Han transcurrido varios años
Y aún no se que te pasó ese día.







Atrapado en mi mismo

Me miro y no lo creo
Veo cosas en mí que no percibo
Me pregunto ¿Por qué a mí?
¿Por qué me encierran en este cuerpo?
En este cuerpo que no refleja lo más mínimo de mi alma y mi sentir
En esta cárcel que me reprime y no me deja alcanzar mis sueños
Que me impide separar mis alas y sobrevolar el cielo
Que no me deja ser ¿o no ser?
¡Explíquenme!
¿Por qué no optamos por lo que queremos ser antes?
Y así soslayamos desalientos
Y el pecado de exponer una pasión errante.





Más allá del espejo

Seres sin rumbo
Almas perdidas
Esfuerzos en vano
Embates de espectros

Más allá del espejo puedo ver tu sonrisa,
Puedo aun sentir tus caricias,
Puedo olfatear tu perfume
Aunque no te conozco…








Una noche de octubre

Evocando en el nigromántico momento en que fui de ti
En que tus manos vagas rondaban mi tez,
En que tu faz adormecida frente a la mía manifestaba un estado de satisfacción,
En que mi fisonomía quedaba en el tedio de tus manos,
Y en que tu cuerpo no era tuyo sino mío
Sentí que mi alma salía de mí ser,
Que el aire no alcanzaba mis pulmones,
Que mi piel excitable añoraba ser de ti
Y que el umbral a otra dimensión,
Un abismo indoblegable,
Te llamaba a embocar,
A penetrar en sus más profundos recovecos,
A explorar sus amplitudes y estrecheces
Y a descubrir el talento de la naturaleza.







20 de septiembre

Día nublado y gris
Calle solitaria y vacía
Y los árboles desprendiendo de si
Las últimas gotas de rocío
Podía sentir la humedad escurrirse
En cada uno de mis huesos
Y el frío y lento caer de la tarde
Desesperante y enloquecedor
Me envolvía.













La bebé

Sonrisa sutil,
Fanales profundos e infinitos
Gracia incomparable y gestos burlones
Llenas de luz y regodeo las cuevas de mi ser
Y la entelequia que hay en ti no cesa
Sorprendes con el más mínimo juego
Y tu piel muestra la ternura de tu puericia,
La ingenuidad de tu existir.














Muerte psicológica

Sentada en la soledad
Un pavor aturde su mente
Una ola de pensamientos saltando en su cabeza
Preguntas sin respuesta
Que le llenan el cuerpo y el alma de dudas,
Dudas que quizás nunca sean aclaradas
Un sombrío y aterrador pasado creando una tempestad en si misma
Y el tedio, el dolor y el caos
Le quitan el aliento
Y los latidos de su corazón ya no se escuchan











Mi bosque

Rayo de luz tensa,
Sombra fría y acuosa,
Armónica de aves al unísono,
Seres que dan vida a este tímido espacio,
Afligidos pasan los días
Y la tarde lenta cayendo
En el tedio de las horas.















Homenaje

La tarde moría lento
En el sendero de tu alma
Y al llegar la noche
Se podía vislumbrar tu sonrisa en el firmamento
Y la luna entonaba melodías en tu nombre
Y las estrellas danzaron para ti
Toda la noche…















Exigencias

Quiero un beso sin mis labios
Quiero un mar en el desierto
Hacer burbujas de arena
Y morar en el firmamento abrazada a las estrellas
Sentir que eres mío
Y acurrucarte bajo mis alas cosidas con telas de araña
Ser tu resistencia,
Tu tentación
Y amarrarte a mis entrañas
Para que nunca escapes…













En lo correcto

Preguntándome estaba en el abismo de mi mente
Si en realidad me querías
Si valió la pena abandonar la realidad por la fantasía

Mi corazón me dicta que eres su zar
Mi cuerpo me incita a la entrega
Pero mi sentir me impide ser de ti
Porque mi mente dice que siempre seremos tres
Tú, yo y esas cadenas
Cadenas que te envuelven
Y no te dejan estribar tus alas en mí
Que te amarran y te alejan más y más
Que me dejan en la oscuridad de mi angustia
Con mi maldita suerte de solo en sueños verte
Y de tenerte por instantes,
Por breves momentos
Como el café de las mañanas
Que compro en cualquier esquina





My teacher

Maestro de mentiras,
Impartidor de estupideces,
Mortificador de estudiantes
El pizarrón te recriminará el abuso
El borrador te declarara la guerra
Estarán de huelga las tizas
Por ser tú su mayor discrepante
Por ser tu el Zeus del desastre,
Por ser tú el mentor de ineptos,
El formador de soñadores
Pero querido al fin
Por esta comunidad de masoquistas










En la sala de espera

Aturdida,
Imaginando que no puedes
Que estas atrapado y no consigues escapar
Que poco a poco te consume la cobardía,
El sentir ajeno y el miedo de herir
Que tu mente puede más que tu corazón
Y que por tal razón te resignas a dejar escapar la placidez que has conseguido
Y a vivir eternamente queriendo retroceder el tiempo
Y yo aquí
Queriendo darte un empujón
Y que caigas al túnel que te lleve hacia mí
desde el abismo más hondo





Él

Dime,
Si, tú
El que ha despojado mi espíritu
Y lo ha reservado en el recoveco de un cajón
Si, tú
El que me ha soplado aliento de felicidad
Y me hace coexistir solo para pensarte
Si, tú
El que me hace sollozar o reír sin saber ¿por qué?
Y obtiene de mí un estado de delectación nunca antes explorado
Dime,
¿Por qué se te hace tan arduo llegar a la esfera en mí ser?
A la galaxia en mi universo donde tu estrella brilla sin parar en el infinito
Y deslumbra mi centro y la morada de mis pensamientos
Que cada vez más traen consigo un recuerdo de ti
Dime, ¿por qué me haces esperar tanto?
tu olvido





En Una Ciudad Lejana


De pie en la avenida de la vida
Vi pasar el motoconcho de mi historia
Y el tren de mis pensamientos llevaba en cada vagón tu recuerdo
Y anhelaba recorrer en él este mundo que me envuelve
Y me deja sola…
…sola con tu presencia
Me aleje al llegar la siniestra noche
Allá lejos se podía ver la figura de esa viajera desaparecer en el camino a tus pies…
Desaparecer lentamente.










En la oscuridad

Soledad inmensa,
Tempestad en si misma,
Frialdad en los huesos,
Muerte segura

En la oscuridad de la noche
Con la soledad anidada en mi pecho,
Con la razón de vacaciones
Y la cordura de día libre
Solo queda una cosa por hacer
Y es…











Despedida final

Ociosa,
Al borde de la locura
Con extrema paranoia
Y una soledad desesperante

Mis manos no responden
Mi cuerpo no me obedece
Mi mente trama una masacre
Y no puedo detenerme
Al parecer también lo quiero
Al parecer deseo implantar mi sentir
Todo desciende a mí alrededor
Y vislumbro la sangre dispersa
Mis pensamientos se disgregan
Y no queda de mí decidir
Solo queda llevar a cabo mi plan
Por eso me despido.